12 de mayo del 2015

En estos días aciagos para el país y el estado, frente a hechos tan graves como los de terrorismo ocurridos en Jalisco, las ejecuciones de personas por distintos puntos del estado, el de la jovencita Columba Campillo entre ellos, los seis cadáveres de personas torturadas y ejecutadas que fueron a tirar ahí rumbo a Actopan, a orilla de carretera, nos damos cuenta que la capacidad de asombro ha desaparecido y nuestras autoridades siguen en el limbo, muy lejos de una realidad que a ellos no les toca padecer.

La sociedad ve estas acciones como cosas comunes, como parte de la vida que lamentablemente nos tocó vivir, con mucho temor pero con indiferencia. Nadie en su sano juicio quiere meterse a defender a nadie, y mucho menos se atreve a denunciar la presencia en ciertos lugares de miembros de la delincuencia organizada porque las consecuencias son funestas.

Y el presidente Enrique Peña, junto con autoridades estatales y analistas políticos, nos salen con la estupidez de que se trata de un problema de todos, en cuya solución debemos participar todos.

No, y menos en este estado y en este país donde las instituciones carecen de credibilidad, de absoluta credibilidad.

En otros tiempos, cuando contábamos con autoridades con peso moral, congruentes, que predicaban con el ejemplo, viviendo en los lineamientos juaristas de la honrada medianía, era otra cosa, al primer llamado a la sociedad para participar en lo que fuera en beneficio de la colectividad, todos acudíamos. Si Lázaro Cárdenas del Río no hubiera tenido el nivel de credibilidad que tenía cuando fue Presidente de México y convocó a los mexicanos a cooperar para liquidar a las empresas extranjeras que explotaba nuestro petróleo para privatizar Pemex, nadie hubiera acudido.

¿Se imaginan en tiempos de Fidel, “El Tío”, convocando al pueblo a una cooperacha para la construcción de un gran hospital de especialidades, de primer mundo como tanta falta hace,  donde todos los veracruzanos tuvieran acceso? Lo mandamos lejos, pero muy lejos, porque se hubiera picado la lana y ahí se ven mis ingenuos paisanos.

La desconfianza en las instituciones la provocan todos los corruptos titulares de las dependencias públicas que se aplican más en robar que en cumplir con sus obligaciones; en construirse fastuosas mansiones que en estar atentos a su responsabilidad, en meter en la nómina a la familia, amigos, compadres y queridas, que en atender las necesidades de los veracruzanos.

Y hablamos de una conducta oficial generalizada, de personas en el poder sin llenadera, como dice el maestro Carlos Brito, de enfermos que solo piensan en cómo sacar más raja de sus cargos y que han llegado al extremo (Zazil Reyes y Fernando Arteaga, por ejemplo) de mocharles el sueldo a los trabajadores a cambio de mantenerlos en las nóminas, a personas que trabajan como burócratas desde hace tiempo, y que por temor a ser dados de baja se someten a los criminales caprichos de estos miembros de la delincuencia organizada en el gobierno.

Cómo tener confianza en las instituciones si vivimos en una anarquía nunca antes vista, donde cada quien hace lo que se le da la gana, y los delincuentes aprovechan esta falta de principios morales de las autoridades para organizarse en bandas como la de los grueros que se llenan los bolsillos de secuestrar vehículos, robarlos, y regresarlos solo mediante una cuota de mil doscientos pesos, avalada por la dirección de Tránsito a cargo del grillo papanteco Edmundo Martínez Zaleta, quien pese a su avanzada edad le entró al negocio de los moches merced a su voracidad y falta de escrúpulos.

 

¿Crisis social?

 

La afirmación de que nuestra sociedad está en crisis es falsa, hay crisis de valores de quienes están al frente del poder, son esos delincuentes los culpables de que tanta inseguridad, de que no haya empleos, de que los cárteles obliguen a cerrar negocios y con ello alentar el desempleo porque las cuotas que les imponen a los propietarios son impagables. La corrupción y la impunidad no se practica en los hogares, esa es la verdadera razón de que la sociedad se vea atada de manos viviendo en el terror por no saber distinguir quiénes son más peligrosos si los miembros del cártel en el gobierno o los narcos.

Se afirma que el índice de secuestros y extorsiones ha disminuido, pero solo desde la perspectiva oficial porque entre la sociedad está peor que nunca, y si no se denuncian estos delitos es por temor. Un secuestrado, si logra sobrevivir tras el pago de una cantidad de dinero, es liberado bajo la advertencia de que si denuncia será sacrificado, él y sus familiares, y casos de denuncias en las que las amenazas se han cumplido sobran, las mismas autoridades dan el pitazo a sus cómplices, los delincuentes, de que acaban de ser denunciados.

Así cómo vamos a tener confianza en nuestras instituciones, cómo va a responder la sociedad a un exhorto para cooperar en el combate a la delincuencia si ya no hay diferencia entre una y otra.

¿Qué solución habrá entonces para rescatar al estado y al país? Echando del poder a los que hoy lo tienen, en las urnas, votando a favor de un candidato que veamos menos peor, a ciudadanos comprometidos con la sociedad a participar activamente en la limpieza de corruptos en el gobierno, tomando conciencia de que el grupo en el poder nos tiende infinidad de trampas para continuar a la cabeza lucrando y masacrando al pueblo en complicidad con los delincuentes comunes.

Por eso hablaba el Papa Francisco de procurar no “mexicanizar” a su país Argentina, porque esto que padecemos los mexicanos es peor que la crisis colombiana en tiempos de Pablo Emilio Escobar Gaviria, cuando hubo en ese país hermano políticos valientes que incluso ofrendaron su vida por combatir la delincuencia organizada, aquí no solo les dieron impunidad para actuar, ¡Se asociaron con ellos!

Ni para dónde hacerse.

Tarek y Spinoso siguen caminándola

 

El candidato de la coalición PRI-PVEM a la diputación federal por Cosamalopan, Antonio Tarek Abdalá, se comprometió a que, si el voto popular le favorece en las urnas el próximo siete de junio, enfrentará los retos, y, responder a las aspiraciones de los ciudadanos de la región y Veracruz. Reunido con maestros jubilados, expuso que es necesario trabajar para que los jóvenes puedan tener acceso a las oportunidades de desarrollo, pero también es prioritario respaldar a los maestros, quienes desde el salón de clases todos los días colaboran para generar historias de éxito que se ven cristalizadas en profesionistas y personas de bien.

Por otra parte, el candidato de la coalición PRI-PVEM por el distrito de Martínez de la Torre, durante su recorrido de campaña de ayer dijo que es el momento que las familias de los nueves municipios del Distrito 7 transiten de forma segura, por ello gestionaré desde el Congreso de la Unión más recursos para que las vías de comunicación sean dignas para nuestro Distrito. Desde muy temprano el candidato recorrió la cabecera municipal de Misantla así como distintas comunidades de San Rafael. En entrevista afirmó que mejores carreteras para la región y el impulso a la educación serán los detonantes del Distrito 7.

“No solo es tener una carretera buena, es para que ustedes puedan transitar de manera segura, puedan llegar más rápido a ver a sus familias”, señaló Edgar Spinoso. Con mejores carreteras las familias de la región de Misantla se trasladarán de forma segura y se impulsará la economía de los municipios.

 

Reflexión

 

En el fondo todos deseamos que las indagatorias sobre el caso del secuestro y posterior crimen de la jovencita Columba Campillo González, sean las que el Fiscal del Estado, Luis Angel Bravo Contreras nos ha presentado, porque de esta forma los chacales que ultimaron a Columba tendrán castigo: ¡Basta de impunidad!, de esa que alienta a que cualquiera se anime a delinquir. Escríbanos a mrossete@yahoo.com.mx formatosiete@gmail.com www.formato7.com/columnistas