27 de octubre del 2017

Quienes hemos trabajado a lo largo de nuestra vida en medios de comunicación, jamás imaginamos que un día íbamos a tener tanta fobia a la nota roja. De por sí, tanto la roja como la de sociales fueron las secciones más estigmatizadas por los periodistas; cuando te mandaban a cubrir alguna de ellas, los jefes lo hacían a manera de castigo por alguna conducta inadecuada que mostrábamos en nuestro trabajo reporteril. Bajo rendimiento y falta de rigor profesional en las notas eran motivos para ir a parar a las barandillas, a los semefos, a la calle para cubrir un accidente vial o a las bodas, quince años o bautizos.

De cualquier forma, la nota roja, que ciertamente usaban o usan algunos medios para vender, permitía al comunicador adentrarse en un mundo especial, ajeno a nuestra forma de vida normal, el delictivo, de donde se podían hacer novelas si se daba seguimiento profesional a un caso. La nota roja era muy rica en anécdotas, y conocimos casos como el de don Joaquín Romero, que hizo de esa sección en Diario de Xalapa una lectura obligada y con un gran peso periodístico.

Pero las cosas han cambiado. De aquellos crímenes pasionales que se podían investigar para exponerlos en notas noveladas; de grandes atracos a comercios o bancos que nos sorprendían porque eran sacados de producciones cinematográficas; de los accidentes que cobraban dos o hasta tres vidas, de todas esas informaciones que nutrían la nota roja de los impresos o que se mencionaban en los noticieros de la radio, incidentes que no se registraban todos los días, pasamos a un repugnante mundo de bestialidad que a todos impacta y trauma y no porque el efecto de esos atroces sucesos los estemos digiriendo a través de los medios, no, es porque los tenemos cerca, ya sea con un conocido, con un vecino, con un familiar o con nosotros mismos. El pánico no se ha trasmitido a través de los medios, no, es una reacción natural ante la permanente ocurrencia de casos y la indefensión en la que nos encontramos todos los veracruzanos que hemos visto crecer a cado momento este flagelo y que lo único que deseamos es que disminuya su incidencia.

Y en la conciencia de los ciudadanos está muy claro que los responsables de esta barbarie son nuestras autoridades que han permitido, por incapacidad, por contubernio o por temor, que las bandas delictivas nos mantengan como rehenes.

Precisamente ayer se refirió a este tema el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, quien admitió que se trata de algo complejo al que se ha enfrentado su administración de dos años y por lo que el próximo 3 de noviembre se reunirá con el presidente Enrique Peña Nieto, para analizar la situación que, aseguró, lastima a todo el país, no solo a Veracruz, y nosotros agregaríamos, si se trata de compartir culpas, que afecta al mundo entero, sumergido en la violencia.

Nuevamente señaló a quienes, según dijo, atacan al estado dando a conocer los problemas de inseguridad que la misma sociedad denuncia.

“Hay a quienes les encanta decir que Veracruz es el estado que está peor en materia de inseguridad, que aquí no se puede transitar por las calles, que si salimos a la esquina los van a asaltar; yo lo entiendo, hay quienes eso es lo que venden, eso es lo que producen, reproducen malas noticias acerca de Veracruz”. Y claro que sí, un medio de comunicación profesional, comprometido con la sociedad, está obligado a informar, a reproducir noticias que afectan a la población, esa es su función.

Y aunque el gobernador Yunes reconoce que el problema de seguridad en el estado es grave, se justifica comparando la situación con otros estados, recurriendo al argumento que ofende la inteligencia. Lo que nos interesa a los veracruzanos es lo que nos está sucediendo a nosotros no podemos conformarnos aplicándonos el dicho de “mal de muchos, consuelo de pendejos”.

Que no se trate de confundir a la opinión pública: la nota roja dejó de ser un buen gancho informativo para los medios. Tanto a quienes trabajan en ellos (periodistas) como al público no les agrada nada estar viendo asuntos de ejecuciones, destazados, secuestros, robos, niños sacrificados junto con sus familias. Es más, el 90 por ciento de los medios han aplicado la autocensura y han dejado de tener entre sus materiales la nota roja. El mal desempeño de nuestras autoridades es otra cosa, real, aunque moleste que se diga.

 

Pepe Yunes cumple con su encomienda

 

La noticia se produjo la tarde ayer: las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público, que preside el senador Pepe Yunes Zorrilla, y de Estudios Legislativos del Senado de la República aprobaron la minuta que envió la Cámara de Diputados para expedir la Ley de Ingresos de la Federación 2018.

Por mayoría de votos, los legisladores avalaron el dictamen que prevé una recaudación de 5 billones 279 mil 667 millones de pesos, lo que representa un incremento de 43 mil 291.4 millones de pesos respecto de la propuesta que presentó el Ejecutivo federal.

Los factores a considerar fueron los siguientes: un precio del petróleo promedio para 2018 de 48.5 dólares por barril, un tipo de cambio promedio igual a 18.40 pesos por dólar de los Estados Unidos, así como una mayor recaudación por los ingresos tributarios y no tributarios, consistente con el desempeño observado en agosto y septiembre.

Las comisiones agregaron a la exposición de motivos del dictamen que los recursos derivados de la actualización del tipo de cambio y del precio al barril de petróleo pueden coadyuvar a las acciones de reconstrucción y atención a la población afectada por todos los desastres naturales ocurridos en 2017.

Los senadores acordaron analizar las reservas que se presenten cuando el dictamen se discuta en el Pleno.

 

“No me ayudes, comadre”

 

En algún momento, la expresidenta municipal de Xalapa, Elízabeth Morales García, tuvo posibilidades de ser la abanderada tricolor al Senado de la República. Su trabajo al frente del ISSSTE y su trayectoria en la Cámara de Diputados federal, en la alcaldía de la capital y en el PRI permitían esa posibilidad. Sin embargo, haciéndose de enemigos gratuitos -probablemente sin que ella misma lo sepa o lo provoque- le van impidiendo llegar.

El caso más complicado que enfrenta no es por ella, sino por los frentes de batalla que le ha estado abriendo alguien cercano. Se sabe que dicta columnas enteras a un par de amigos periodistas, abriéndole frentes políticos que poco convienen a la hoy Delegada del ISSSTE.

Sin duda, la falta de experiencia y la soberbia por creer saberlo todo han llevado a meter en problemas serios a la aspirante al Senado. Incluso, varios de los textos han llegado a la alta cúpula priista nacional y con ello Elízabeth ha perdido bonos.

Y cada día que pasa, la delegada pierde más, porque varios personajes que han sido señalados ya suponen que no sólo es la inexperiencia y la poca capacidad de esta colaboradora, sino que verdaderamente pueda estar Elízabeth atrás de todo esto.

 

¿Quién protege más a los duartistas?

 

Hasta parece concurso para ver quién resulta el mejor defensor de los malandros de la célula delincuencial duartista, entre Enrique Peña y el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Uno, el cabecilla, lo tiene a buen resguardo el presidente Peña; a su esposa y socios les permitió la huida y no los procesa, mientras que otros gozan de fuero como diputados federales; aquí solo se detuvo a cuatro y el resto de cómo treinta peligrosos pillos se pasean muy tranquilos por Veracruz, en la Ciudad de México o en el extranjero, conscientes de que no les harán nada, dos más son diputados locales e incondicionales del gobierno, con eso quién los va a molestar.

Y como para que no se diga que no se hace nada por combatir la corrupción por no permitir la impunidad, el gobernador lamenta que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) siga protegiendo a los multidenunciados diputados federales priistas Alberto Silva Ramos y Tarek Abdalá Saad.

Y lanza la amenaza de que en 2018 les llegará la hora de enfrentar a la justicia de Veracruz y también la federal, porque “la buena nota es que termina su fuero el 30 de agosto y no habrá quien los proteja”, y porque la Fiscalía no integra bien las peticiones de desafuero y las presenta para que sean desaforados y enjuiciados. Todo es parte de la misma simulación.

 

REFLEXIÓN

 

En realidad sí, a falta de una definición o confirmación de las candidaturas al gobierno del estado, lo que prevalece es la confusión. Los políticos, por su naturaleza camaleónica, brincan de un bando a otro esperando ser tomados en cuenta a la hora buena, cuando se integre el equipo de campaña del abanderado que será, el mejor, el único, por el que aposté siempre, el que salvará a Veracruz.