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16 de abril del 2015

Organismos de derechos humanos analizarán una Iniciativa para modificar el Código Civil del Estado e inhibir las conductas de los padres cuando –separados o en proceso de separación– busquen manipular la conciencia de sus hijos e impedir, obstaculizar o destruir los vínculos del menor con alguno de ellos, lo que se conoce como “alienación parental”.

 

Su autor, el diputado Édgar Hugo Fernández Bernal, informó que la propuesta se enviará al Centro de Estudios para la Igualdad de Género y los Derechos Humanos del Congreso local y a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), para perfeccionarla.

 

Esto se acordó durante una reunión de trabajo entre el Legislador y sus homólogos integrantes de la Comisión Permanente de Justicia y Puntos Constitucionales, diputados Ciro Gonzalo Félix Porras, presidente; Domingo Bahena Corbalá, secretario, y Juan Manuel Velázquez Yunes, vocal, para abonar a esta Iniciativa, en cuyo estudio y análisis han ido avanzando.

 

Destacó que la buena noticia es que en el Congreso de la Unión ya aprobaron esta ley por unanimidad, lo que constituye un buen signo, pues los diputados federales estuvieron de acuerdo y en este sentido Veracruz tiene un ejemplo a seguir.

 

Reiteró que la Iniciativa busca proteger los derechos de los niños: “Creo que debemos estar en concordancia con lo que pasa en el Congreso de la Unión, y la entidad no debe de ser la excepción, porque esta ley tiene un sentido humanista y de respeto a la integridad de los menores, quienes merecen desarrollarse de la mejor manera, incluso sobrellevando el divorcio de sus progenitores”.

 

El Diputado local consideró que se debe de aprovechar lo que resta de abril elaborar el Dictamen y confía en que se presente y apruebe durante el próximo Periodo de Sesiones Ordinarias, que inicia el 2 de mayo: “El ordenamiento es positivo para la sociedad veracruzana, porque dará elementos prácticos a los jueces, quienes hoy están imposibilitados para determinar la alienación”.

 

Los juzgadores tendrían la oportunidad de entrevistar a los propios niños –continuó Édgar Hugo Fernández–, así como apoyarse con terapeutas, sicólogos y sociólogos para determinar cuándo existen estos casos, y poder someter a terapias a padres e infantes.

 

Expuso que las conductas relacionadas con el tema se pueden corregir de manera práctica, por medios alternativos, sin necesidad de establecer litigios que lastimen más a la familia.