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26 de abril del 2015

Xalapa, Ver., 26 de abril de 2015.- Para conservar la salud es fundamental una alimentación sana, en la que se mantenga en equilibrio el gasto calórico con el ejercicio físico desarrollado y las reservas corporales, sobre todo de grasa.

La Subdirección de Salud recuerda que los alimentos contienen compuestos químicos que, aunque no son nutrientes esenciales, juegan un papel relevante en la salud, como los antioxidantes, la fibra vegetal, varios compuestos fitoquímicos y la sal, entre otros.

Para una buena alimentación, a nivel internacional se propone que su consumo total de grasas nunca debe ser mayor del 30 por ciento de las calorías totales, pero es posible que esta proporción sea todavía muy alta. Además, se recomienda incluir siempre una ración moderada de algún alimento de origen animal en cada comida, para asegurar la calidad de la proteína que se consume.

El consumo de alimentos de origen animal no debe de ser elevado, porque contienen grasas de tipo saturado, las cuales son responsables de la ateroesclerosis y quizá también de otras enfermedades crónicas. Mientras que un alto consumo de sodio puede provocar retención de agua. Esto aumenta los líquidos, sobre todo el volumen circulatorio.

Lo básico es que de una forma fácil nos aseguremos de consumir suficientes vitaminas, minerales, antioxidantes y fibras, reducir las grasas sobre todo las saturadas y moderar el consumo total de calorías.

Debemos aumentar el consumo diario de frutas y verduras, por lo menos a dos raciones en cada comida; complementar la dieta con cereales, leguminosas y sus derivados; consumir sólo una ración, de preferencia pequeña, de algún producto de origen animal en cada comida, e ingerir en escasa cantidad grasas y azúcares, como productos refinados y sus derivados como los productos “chatarra”.

Es importante recordar que se puede prevenir la aparición de varias enfermedades infecciosas y crónicas al aumentar el consumo de antioxidantes (vitamina C, la vitamina A y la provitamina beta caroteno, la vitamina E y la niacina).