categoría

26 de diciembre del 2014

Luego de que se diera a conocer el pasado domingo 21 de diciembre que el padre Gregorio López Gorostieta fue secuestrado por sujetos armados, su cuerpo fue encontrado con signos de tortura y un impacto de bala en la cabeza.

No hubo llamadas ni mensajes para pedir rescate.

Según testigos, todo ocurrió en el seminario de Altamirano durante la noche, en donde de repente ocurrió un apagón eléctrico. Durante la ‘falla’ eléctrica, el padre fue secuestrado.

Se ha informado que el padre había acudido a una kermes y pastorela, llegó al seminario apra dormir, sin embargo la noche del domingo y de acuerdo a testigos, se escucharon gritos y disparos de arma de fuego, por lo que se presume que fue secuestrado.

El obispo de la Diócesis, Maximino Martínez Miranda fue de los que alzaron la voz para pedir el regreso con vida del padre, dando entrevistas a los medios dirigiéndose a los captores y pidiendo que se llevara a cabo una negociación.

 

“En el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, SUPLICAMOS QUE LO LIBEREN; si ustedes tienen algunas condiciones para su liberación, háganoslas saber”, dice la carta del obispo que se difundió todo el miércoles, incluso al final de la misa de Navidad.

A la pregunta sobre si él tiene miedo, Maximino responde: “¿Miedo por qué?”

“Si toda la vida hemos andado entre ellos”, refiere el religioso, quien lleva 8 años como obispo de la Diócesis, en Altamirano, Guerrero.

En la palabra “ellos”, engloba a los criminales, secuestradores, extorsionadores…

 

El jueves por la tarde en Altamirano se esparce rápido la noticia sobre el asesinato de Gregorio López, después de que un sacerdote marcó a la estación de radio local para informar de lo ocurrido.

En las redes sociales se invitó a asistir a la Catedral, en el centro de la ciudad, para orar por el “eterno descanso” del sacerdote.

“En Catedral será expuesto el Santísimo para orar por el eterno descanso del Padre Goyo. Se espera la llegada del cuerpo a las once de la noche a la Iglesia Catedral. De ahí se trasladará al Seminario Mayor donde se velará toda la noche”, indica la página oficial de “Catedral de Ciudad Altamirano”, en Facebook.

Apenas el domingo pasado, Gregorio López Gorostieta ofició su última misa en la Catedral, a las 7 de la noche; salió saludando a todos los que se encontraba a su paso.

“Goyito es como otro Cuco, así decía yo, ¿qué pasó?, no sé, muchas preguntas que nos hacemos, pero al final se lo dejamos también a Dios”, dijo el padre Javier Castrejón en la misa del jueves por la noche.

 

El “padre Cuco” era como conocían a Habacuc Hernández Benítez, quien fue asesinado a mediados de 2009 junto con dos jóvenes seminaristas.

 

“¿Qué podemos hacer para que se recupere la vida del padre? Ya no podemos hacer nada. De por sí no tenemos sacerdotes y los únicos buenos que hay, nos los quitan, que Dios los perdone… pensamos que el móvil fue la colecta, el domingo y el lunes quisieron robar el seminario, pienso que fue por ahí, no sabemos, sinceramente… pero que Dios los perdone”, agregó Javier.

 

Gregorio nació en un poblado llamado Las Piñas, Estado de México, el 9 de marzo de 1975. Fue ordenado como sacerdote el 25 de marzo de 2006 en Altamirano. Su cuerpo será llevado este viernes a la parroquia de Nanchititla, cerca de su lugar de origen.

 

Con información de Aristegui Noticias.