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29 de noviembre del 2017

Un militar que en su juventud cometió crímenes de guerra, se suicidó al ingerir veneno después de que un juez lo condeno a 20 años de cárcel por su participación en crueles actos en la guerra de Bosnia.

Durante el juicio  Slobodan Praljak gritó “¡no soy criminal de guerra!” y bebió de un frasco durante la audiencia.

Nenad Golcevski, portavoz del tribunal, informo que el ex militar murió poco después de ingerir dicho líquido.

Debido a lo sucedido, el tribunal fue acordonado para que la policía holandesa pudiera investigar lo sucedido.

Lo que aún no está claro es cómo fue que Slobodan obtuvo el veneno, ya que se encontraba detenido por guardias del tribunal y era casi imposible que pudiera introducirlo a la sala.