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30 de octubre del 2014

Tras confesar un acto de pederastia, un sacerdote de la comunidad Trieste, al norte de Italia, decidió suicidarse en la casa parroquial poco antes de que le fuera anunciada oficialmente su expulsión eclesiástica por su delito.

Maks Suard, sacerdote italiano de 48 años, tenía programado reunirse este martes con el obispo de Trieste, Giampaolo Crepaldi como resultado de una grave querella con el sacerdote que "ocurrió hace muchos años y que involucró a una niña de 13 años", recoge el diario Corriere della Sera.

A su arribó al inmueble Giampaolo Crepaldi encontró al sacerdote ahorcado en la sacristía. Al encontrar el cuerpo del hombre, el prelado llamó al servicio de emergencias, pero ya era demasiado tarde.

El sábado pasado el obispo se había comunicado con Maks para comunicarle que tras admitir "su responsabilidad, por el derecho canónico, se tomaría como primer acto la eliminación de todos sus cargos pastorales y se enviaría el archivo a la Santa Sede como órgano responsable de este tipo de delitos".

En ese entonces el sacerdote "con la humildad y la serenidad de espíritu, había pedido dos días para preparar una carta de renuncia y una declaración escrita", indica una nota de la Curia, publicada por el diario italiano.