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06 de mayo del 2015

Hace un rato, iba pasando por circuito presidentes casi a la altura del velódromo, cuando un conductor imprudente atropelló a un perrito y no fue quien para detenerse a ver como estaba y bueno, si no hizo eso, mucho menos le pasó por la cabeza llevarlo con un veterinario.

Muchos eran los automóviles que transitaban y ni uno solo se detuvo a ver al perro o mínimo moverlo ya que el perro seguía vivo. Un perro fue el que se atrevió a cruzar la avenida para ver cómo se encontraba su amigo.  Fuimos 3 personas las que movimos al perro y lo subimos a la banqueta, afortunadamente tengo un conocido que es veterinario y accedió a ir al lugar a verlo.

Me parece increíble cómo la gente está tan deshumanizada con los animalitos, no se preocupan por atropellar o matar a uno de estos perros el cual su único problema es vivir en la calle.

No podemos sólo decir “Ay es de la calle, ese perro no le importa a nadie así que ahí déjalo”  o “ay, échale cal y ponlo en la orilla para que no apeste” porque me ha tocado escuchar a muchas personas decir eso.

La vida de un ser humano vale exactamente lo mismo que la de un perro sea o no sea de la calle, cuidémoslos y tengamos un poquito de respeto hacia ellos.