Ayer lunes, Joe Biden, presidente de Estados Unidos, informó que tomaría nuevas medidas para regular la fabricación de las “gosht guns” (armas fantasmas), armas caseras que debido a que carecen de número de serie, han sido las responsables del creciente número de tiroteos en su país.
El mandatario de la Casa Blanca, señaló: “Es sentido común”, en compañía de supervivientes de tiroteos anteriores, padres de familia que perdieron a sus hijos y activistas por el control de armas.
“Esta es el arma. No es difícil de montar. Un poco de taladro en casa y no lleva mucho tiempo. Cualquiera puede pedirla por correo. Cualquiera”, enfatizó Biden al tomar una de esas armas que pueden comprarse fácilmente en internet.
Estas armas caseras reciben el nombre de “gosht guns” por ser difíciles de rastrear por las fuerzas de seguridad, por su carencia de número de fabricación.
La nueva medida propuesta por el presidente entrará en vigor en cuatro meses, la cual cambiará la definición de arma bajo la ley federal para incluir aquellas que se fabrican con impresoras 3D y aquellas que están en piezas