El reverendo Jesse Louis Jackson, uno de los líderes más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos (EU) y dos veces candidato por la nominación presidencial demócrata, falleció a los 84 años.
La información fue confirmada por su familia y por la organización que fundó, la Coalición Rainbow PUSH: "Jackson murió la mañana del martes en Chicago, rodeado de sus seres queridos".
En un comunicado lo describieron como "un líder servidor", no sólo para su familia, sino para "los oprimidos, los sin voz y los olvidados alrededor del mundo".
"Su compromiso inquebrantable con la justicia, la igualdad y los derechos humanos ayudó a dar forma a un movimiento global por la libertad y la dignidad. Incansable agente de cambio, elevó las voces de quienes no tenían voz, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones para registrarse y votar, dejando una huella imborrable en la historia", señalaron.
“Compartimos a nuestro padre con el mundo, y a cambio el mundo se convirtió en parte de nuestra familia extendida”, añadieron.
En los últimos años enfrentó diversos problemas de salud. En 2023 anunció que dejaría la presidencia de la organización que fundó hace más de cinco décadas.
Le sobreviven su esposa Jacqueline; sus hijos Santita, Jesse Jr., Jonathan, Yusef y Jacqueline; así como su hija Ashley y varios nietos.
La familia informó que se realizarán actos públicos en Chicago y que los detalles serán dados a conocer próximamente.
De colaborador de Martin Luther King Jr. a líder nacional
Jackson fue colaborador cercano de Martin Luther King Jr. durante la década de 1960 en su lucha pacífica por justicia social en EU. Tras el asesinato del líder en 1968, ganó mayor proyección nacional y se consolidó como una de las voces más visibles del activismo afroamericano.
El líder religioso compitió por la nominación presidencial del Partido Demócrata en 1984 y 1988. Aunque no obtuvo la candidatura, sus campañas movilizaron a millones de votantes y ampliaron la participación de comunidades afroamericanas, así como de otras minorías dentro del partido.
Durante ese periodo impulsó cambios en el sistema de asignación de delegados en las primarias demócratas, al promover un esquema proporcional en lugar del modelo de "el ganador se lo lleva todo", un ajuste que sería determinante años después en procesos internos.
A través de la Coalición Rainbow PUSH promovió alianzas entre comunidades negras, latinas, asiáticas, indígenas y personas LGBTQ, con el objetivo de fortalecer la representación política y la justicia económica.