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07 de abril del 2022

Exfuncionarios de la administración Trump e integrantes del Partido Republicano están presionando al gobernador de Texas, Greg Abbott, para que declare una zona de “invasión” a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.

 

Para así permitir otorgar a miles de policías estatales y miembros de la Guardia Nacional una nueva autoridad y hacer retroceder a los migrantes, esencialmente otorgando funciones que han sido responsabilidad federal.

 

La presión se produce cuando el gobernador republicano se prepara para anunciar el miércoles “acciones sin precedentes” para disuadir a los inmigrantes que vienen a Texas.

 

Luego de que la administración Biden revelará la semana pasada que pondrá fin al uso de una ley de salud pública que limita el asilo para evitar la propagación de COVID-19.

 

No está claro si Abbott, quien se postula para la reelección en noviembre y ya está instalando más barreras fronterizas y permitiendo que las tropas arresten a los inmigrantes por cargos de allanamiento, apoya las propuestas que están impulsando los exfuncionarios de Trump. Abbott no dio más detalles sobre qué pasos anunciará el miércoles.

 

Los funcionarios de la Patrulla Fronteriza dicen que esperan hasta 18.000 llegadas diarias una vez que la política de salud, conocida como la autoridad del Título 42, expire en mayo. La semana pasada, unos 7.100 migrantes llegaban al día a la frontera sur de Estados Unidos.